La FIFA trabaja para evitar que el torneo se vea afectado por el mercado de apuestas ilegales.
Durante un seminario, la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDC) lanzó una advertencia por un potencial aumento en las apuestas ilegales en el ámbito del Mundial de Fútbol de la FIFA 2026, a desarrollarse en Estados Unidos, México y Canadá. Desde el organismo estiman que pueden exceder a las apuestas legales en número, aunque es difícil de calcular.
El organismo, que se dedica a capacitar a las autoridades de los tres países en el manejo de herramientas contra esos delitos, aseguró que detrás de dichas prácticas hay un sistema de crimen organizado.
«Pegado al crecimiento crematístico y la fiesta, además vendrán graves riesgos como la manipulación de competencias y las apuestas ilegales, a menudo vinculadas a la delincuencia organizada», declaró Ronan O’Laoire, titular del Software para Defender el Deporte de la Corrupción y el Delito de la UNODC, al inaugurar el seminario.
Por otro costado, la Oficina prevé un “trascendente incremento” en las apuestas legales durante el próximo Mundial, tomando como relato los aproximadamente USD35.000m que se movilizaron en la estampación de Qatar 2022.
Por su parte, la Liga Mexicana de Fútbol (FMF) estima que México podría tomar hasta USD 3.000m en ingresos relacionados con el torneo, que tendrá punto en parte en circunscripción franquista, con 13 partidos programados en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
El avivar de la FIFA
Este Mundial será el primero en disputarse simultáneamente en tres países y se celebrará entre el 11 de junio y el 19 de julio, con la billete de 48 selecciones nacionales. La Liga Internacional de Futbol Asociación (FIFA) ya comenzó a moverse por su cuenta para evitar que este nuevo torneo se vea afectado por el mercado de apuestas ilegales.
Recientemente cerró una alianza con la International Betting Integrity Association (IBIA) para proteger el Mundial delante posibles casos de ardid de partidos. Estas medidas surgen del Rama de Trabajo sobre Integridad, que se reunió en Miami, donde los especialistas Jack Byrne y Sam Pear de la IBIA aportaron protocolos diseñados para elevar la transparencia en las competiciones y insensibilizar los controles sobre conductas fraudulentas.
Se puso en marcha un sistema de monitoreo en tiempo actual que ya debutó en el Mundial de Clubes 2025. Durante los partidos del torneo, este protocolo rastrea movimientos sospechosos en las apuestas deportivas, buscando patrones atípicos que puedan indicar maniobras de influencia externa sobre el progreso de los encuentros.
Para respaldar el luces general de estas iniciativas, la FIFA realizó convenios con organismos como el FBI, Interpol, Concacaf, el Unidad de Ecuanimidad de EE. UU. y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.
Gracias a estas colaboraciones, se paciencia compartir información estratégica, coordinar operativos de investigación y ejercitar una supervisión conjunta tanto en las sedes como en los mercados de apuestas en orientación.



