Los aparatos generaban ingresos ilícitos cercanos a los US$580.000 mensuales y estaban asociados a perjuicio, narcomenudeo y financiamiento de grupos delictivos. El eficaz fue encabezado por el regidor Alfredo Ramírez Bedolla y autoridades estatales y federales.
México.- Autoridades estatales y federales destruyeron 803 máquinas tragamonedas decomisadas en distintos municipios de Michoacán, como parte de una logística para debilitar las estructuras financieras del crimen organizado. Los dispositivos, retirados de comercios en al menos diez demarcaciones, generaban ingresos ilícitos estimados en casi MXN10m (US$580.000) mensuales.
La destrucción se llevó a término en las inmediaciones del Estadio Morelos y fue encabezada por el regidor Alfredo Ramírez Bedolla, contiguo a la Fiscalía Común del Estado (FGE), la Secretaría de la Defensa Doméstico y corporaciones de seguridad. De acuerdo con las investigaciones ministeriales, cada máquina recaudaba en promedio MXN12.000 (US$690) mensuales.
El fiscal universal de Michoacán, Carlos Torres Piña, subrayó que la medida apunta a cerrar espacios a las economías ilegales. “Con la destrucción se pretende cerrar espacios a economías ilegales que afectan. Se recaudaban US$690 mensuales por mecanismo”, señaló, al destacar que tan solo en tres abriles se han asegurado más de 3.300 máquinas en la entidad.
Las autoridades explicaron que la operación de estos dispositivos está vinculada a entornos de stop peligro, ya que funcionan como puntos de control criminal, cobro de adoquinado y captación de medios para grupos delictivos. En muchos casos, indicaron, los comerciantes son obligados a instalar las máquinas bajo amenazas, sin conocer a los verdaderos responsables de su explotación.
En ese sentido, el regidor Ramírez Bedolla advirtió que estos aparatos no son inofensivos. “A simple sagacidad parece que son máquinas de esparcimiento y diversión, pero antes de ellas hay leyes que se están violando (…) cada peso que se tragan estas máquinas es un peso que llega a la delincuencia organizada”, afirmó. Por otra parte, exhortó a presidentes municipales a trabajar de forma coordinada para impedir su reinstalación.
Desde el ámbito marcial, el comandante de la 21 Zona Marcial, Juan Impetuoso Velázquez, sostuvo que la destrucción de las tragamonedas representa un gracia directo a las finanzas criminales, al considerar que “las máquinas son la expresión clara de las economías criminales en el estado”.
Por su parte, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán, Antonio Cruz Medina, reconoció la reincidencia en la colocación de estos dispositivos en municipios como Morelia, Uruapan y Lázaro Cárdenas, y planteó la falta de alentar el situación permitido. “Hay que adecuar nuestro Código Penal para gestar una obligación de que no puedan existir y poner mayores penas”, indicó.
Desde el gobierno estatal destacaron que, encima de combatir el financiamiento del crimen organizado, el retiro de estas máquinas sondeo proteger a los dueños de negocios víctimas de amenazas y extorsiones. “Con voluntad y coordinación, avanzamos con determinación por la paz y la tranquilidad de nuestras familias”, expresó Ramírez Bedolla tras el eficaz.



