El caso suma su primera comunicación de culpabilidad mientras la investigación apunta a una red más amplia.
Estados Unidos.- El exjugador de la NBA, Damon Jones, se convirtió en el primer procesado en declararse culpable adentro del escándalo de apuestas que involucra a más de 30 personas, entre ellas presuntos miembros del crimen organizado y figuras vinculadas al básquet profesional. La admisión se produjo en un tribunal federal de Brooklyn, donde aceptó un cargo de conspiración para cometer fraude electrónico.
Jones, de 49 primaveras, enfrenta una posible condena de entre 21 y 27 meses de prisión, adicionalmente del plazo de 35.000. La sentencia fue fijada para el 6 de enero de 2027. Durante la audiencia, el exjugador reconoció activo utilizado información privilegiada obtenida a partir de su trayectoria en la coalición para beneficiarse en apuestas deportivas. “Quiero disculparme sinceramente frente a el tribunal, mi grupo, mis colegas y la Asociación Franquista de Baloncesto”, expresó.
Uso de información confidencial y esquema paralelo
Según los documentos oficiales, la maniobra se desarrolló entre diciembre de 2022 y marzo de 2024. En este período, Jones habría compartido datos privados, como lesiones o limitaciones físicas de jugadores, para obtener ventajas en el mercado de apuestas. Entre los nombres mencionados figuran LeBron James y Anthony Davis.
La investigación incluso lo vincula con un esquema de póker amañado, en el que se manipulaban partidas con dispositivos alterados y vigilancia fraude. En ese contexto, se lo acusa de activo atraído apostadores a juegos fraudulentos y de admitir comisiones por su billete.
Cómo operaba la red
El esquema de estafas consistía en invitar a personas con stop poder adquisitivo a partidas arregladas conexo a exdeportistas identificados como “face cards”, quienes recibían un porcentaje de lo recaudado por los llamados “equipos de trampas” según el plata que perdían los estafados. Se descubrió que utilizaban mesas con rayos X, máquinas de barajado alteradas, cámaras ocultas y lentes capaces de detectar marcas invisibles en las cartas.
Entre los organizadores identificados figuran Angelo Ruggiero Jr., señalado como miembro de la grupo criminal Genovese, y Thomas Gelardo, apodado “Juice”, considerado asociado de la grupo criminal Bonanno. Entreambos permanecen detenidos en el centro de encierro federal de Brooklyn, conexo a Curtis Meeks, otro de los acusados aún en custodia.



